Escalope alemán, bingo mejicano y flamenco español

Aufnahme von einer Stadt in Spanien.
En España, Johanna Fox participó en dos Campamentos.
Foto: David Fiedler

Campamento en España

Escalope alemán, bingo mejicano y flamenco español

Tras la selectividad en Alemania (Abitur), Johanna Fox ha participado en dos campamentos internacionales en España, ofreciendo un interesante programa de vacaciones a los niños. La joven de 19 años nos cuenta sus experiencias en abi».

Siendo la única alemana entre los asistentes al campamento, Johanna Fox tuvo la posibilidad de introducir la cultura de su país a los niños y los demás asistentes en un campamento de vacaciones. Cocinó escalope con puré de patatas para sus compañeros, interpretó el cuento popular de Los Músicos de Bremen (en inglés) con los niños y les explicó las reglas de “Topfschlagen”, el juego clásico en las fiestas de cumpleaños.

Programa de vacaciones para niños

Portraitfoto von Johanna Fox

Johanna Fox

Foto: privat

En los dos campamentos en los que participó Johanna Fox en España, se ofrecía un programa de vacaciones interesante y educativo para niños de diferentes edades. "Los voluntarios, la dirección del campamento y yo preparábamos cada uno de los días. Después de planear temas apropiados para la edad, estructurar los días y organizar material, trabajábamos en grupos con los niños y los jóvenes", nos cuenta.

Los proyectos se adaptaban perfectamente a las expectativas de Johanna Fox: "Quería trabajar con niños y probar si me iba ese trabajo, ya que me planteaba estudiar para maestra", explica la joven de 19 años, que se había examinado de selectividad en marzo de 2019 en Daun, en la región de Vulkaneifel. En el primer campamento, los niños tenían entre nueve y quince años y en el segundo entre cinco y nueve años. "En ese campamento contábamos con el apoyo de especialistas en pedagogía", dice Johanna Fox. La comunicación se realizaba siempre en inglés porque los niños y jóvenes también querían mejorar sus conocimientos de idiomas durante las vacaciones.

Experiencias culturales

Dado que no quería estar fuera más de tres meses, Johanna Fox decidió participar como voluntaria en campamentos en el extranjero y acumular experiencias culturales al mismo tiempo, sobre todo conociendo a gente nueva, como nos explica – a otros monitores (normalmente una mayoría de mujeres), procedentes de China, México, Rusia, Italia y otros países, a niños españoles, que le ofrecieron su particular imagen de su país, y a gente que vivía en los lugares en los que se alojaba.

Los campamentos de dos semanas y media cada uno próximos a Valencia y a Málaga le fueron ofrecidos por la asociación Internationale Begegnung in Gemeinschaftsdiensten (IBG), que encontró en Internet. Las razones decisivas para su solicitud fueron el lugar y el contenido de los campamentos, así como el hecho de que fuesen seguidos.

IGB invitó a Johanna Fox a participar en un seminario de preparación, en el que obtuvo respuestas a sus preguntas e intercambió información con los demás. Sus interlocutores en España fueron la dirección del campamento y los organizadores. No obstante, en caso de que hubiese algún problema, podía dirigirse a IGB. Se le proporcionó alojamiento y comida, pero tuvo que financiarse ella misma los 225 Euros de gestión por ambos campamentos y también los viajes, para lo que había trabajado previamente en un albergue juvenil.

Preparación para los estudios

"Se conoce a mucha gente interesante y estupenda, se crean vínculos con el grupo y surgen nuevas amistades", resume Johanna Fox. También se reforzó su elección laboral: en octubre empezó a estudiar para profesora de educación primaria en la Universidad de Colonia. En su opinión, los campamentos han sido la preparación perfecta. Además, ha hecho dos buenos amigos en Andalucía y aprendió la variante mejicana del bingo y a bailar flamenco.

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Workcamp in Spanien

Jägerschnitzel, mexikanisches Bingo und Flamenco

Johanna Fox hat nach dem Abi an zwei internationalen Workcamps in Spanien teilgenommen und Kindern ein spannendes Ferienprogramm geboten. Bei abi» erzählt die 19-Jährige von ihren Erlebnissen.

Als einzige Deutsche unter den Workcamplern war es an Johanna Fox, den Kindern eines Feriencamps sowie den anderen Workcamp-Teilnehmern einen kleinen Einblick in die Kultur ihrer Heimat zu eröffnen. Für ihre Kollegen kochte sie Schnitzel mit Kartoffelpüree, mit den Kindern führte sie – auf Englisch – das Volksmärchen „Die Bremer Stadtmusikanten“ auf und erklärte ihnen die Regeln des Topfschlagens, der Klassiker unter den Geburtstagsspielen.

Ferienprogramm für Kinder

Portraitfoto von Johanna Fox.

Johanna Fox

Foto: privat

In beiden Workcamps, an denen Johanna Fox in Spanien teilnahm, ging es darum, Kindern unterschiedlichen Alters ein spannendes und zugleich lehrreiches Ferienprogramm zu bieten: „Die anderen Freiwilligen, die Campleitung und ich, haben jeden einzelnen Tag vorbereitet. Wir überlegten uns altersgerechte Themen, entwickelten eine Tagesstruktur, organisierten Material und arbeiteten dann mit den Kindern und Jugendlichen in Gruppen“, erzählt sie.

Das entsprach genau ihren Vorstellungen: „Ich wollte gern etwas mit Kindern machen, da ich damals bereits vorhatte, Lehramt zu studieren und ausprobieren wollte, ob die Arbeit mir liegt“, erklärt die 19-Jährige, die im März 2019 ihr Abitur in Daun, in der Vulkaneifel, gemacht hatte. Im ersten Camp waren die Kinder zwischen neun und 15 Jahre alt, im zweiten zwischen fünf und neun Jahre. „Dort hatten wir Unterstützung von pädagogischen Fachkräften“, berichtet sie. Die Kommunikation lief stets auf Englisch – schließlich sollten die Kinder und Jugendlichen in den Ferien auch ihre Sprachkenntnisse verbessern.

Kulturelle Erfahrungen

Da sie nicht länger als drei Monate weg wollte, hatte sich Johanna Fox entschieden, über Workcamps im Ausland gemeinnützig tätig zu werden und zugleich neue kulturelle Erfahrungen zu sammeln. Und das vor allem durch neue Bekanntschaften, wie die 19-Jährige erklärt: die anderen Teilnehmer – übrigens in der Mehrzahl Frauen –, die unter anderem aus China, Mexiko, Russland und Italien kamen, die spanischen Kinder, die ihr einen ganz eigenen Blick auf ihre Heimat ermöglichten, und die Menschen, die in dem Ort lebten, in dem sie untergebracht war.

Vermittelt wurden ihr die jeweils zweieinhalbwöchigen Workcamps bei Valencia und in der Nähe von Malaga über den Verein „Internationale Begegnung in Gemeinschaftsdiensten“ (IBG), auf den sie bei ihrer Internetrecherche gestoßen war. Einsatzort und Inhalt der Camps sowie die Tatsache, dass zwei ähnliche hintereinander stattfanden, gaben den Ausschlag für ihre Bewerbung.

Von IBG wurde sie zu einem Vorbereitungsseminar eingeladen, bei dem sie Fragen beantwortet bekam, und sich mit anderen austauschen konnte. In Spanien selbst waren Campleitung und Organisationsträger vor Ort Ansprechpartner. Bei Problemen hätte sie sich aber auch jederzeit an IBG wenden können. Unterkunft und Verpflegung wurden gestellt, doch die Vermittlungsgebühr von 225 Euro für beide Camps sowie die Anreise musste sie selbst finanzieren – dafür jobbte sie zuvor in einer Jugendherberge.

Vorbereitung aufs Studium

„Man lernt viele interessante und nette Menschen kennen, wächst mit der Gruppe zusammen, und es entstehen neue Freundschaften“, fasst Johanna Fox zusammen. Auch in ihrer Berufswahl wurde sie bestärkt: Seit Oktober studiert die 19-Jährige Grundschullehramt an der Uni Köln; die Camps seien die perfekte Vorbereitung gewesen. Außerdem hat sie zwei gute Freunde in Andalusien gewonnen, sie weiß jetzt, wie die mexikanische Bingo-Variante funktioniert und kann Flamenco tanzen.

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Stand: 29.02.2020